lunes, 17 de septiembre de 2012

NO ERA UN DÍA LLUVIOSO EN NINGÚN CANAL DE LA MANCHA. o sí.


Así empezó mi día. Sorprendiéndome de lo bien que quedaba en el espejo, en ese espejo alemán. Era de Ikea. Normal. Llegué a Alemania sin pensarlo, y podría jurar que aún no he pensado nada y no lo pensaré. Ya es tarde. En cosa de 10 días, todo lo decidí y aquí me encuentro. Intentando encontrar un trabajo sea digno o no. Con lo de digno que no se me malinterprete. O sí. 

Ahora mismo soy Aupair. Antes quería tener 2 hijos. Alemania ya me ha cambiado. Las niñas que me han tocado son educadas, cariñosas y tremendamente activas. He tenido suerte, realmente.  En su gran jardín, parque, cosa surrealista tienen una cama elástica. Lo primero que hicieron las niñas fue decirme:  - "No se va a romper Beatriz". No sé exactamente a qué se referían. O sí. Después de esa seguridad no pude hacer más que subirme y hacer que me divertía. Clavé tanto mi papel, que me tuvieron 6 días tocando el cielo. Hasta el gran día de la lluvia. 

Aquí tanto le da al tiempo como de estar super contento, como de ponerse celoso. Al sexto día hubo un huracán, y normalmente va alternando para que no echemos de menos al Sol. Todo es muy simpático aquí. Me encuentro en un medio sótano como veis, y vienen a visitarme bichitos. No les entiendo aunque lo intenten. Se me ponen delante cada dos por tres llamando mi atención. Saben lo que hacen. O no.



1a Mañana




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